Etiquetado · 5 min
Tu yogur tiene un tamaño mínimo de letra por ley. El saco de tu perro, no
Publicado el 5 de octubre de 2026
Coge un yogur. La lista de ingredientes que lleva detrás tiene un tamaño mínimo de letra fijado por ley, con su número exacto en milímetros.
Coge ahora el saco de comida de tu perro. No lo tiene.
Las dos leyes, una al lado de la otra
Para la comida de personas, el Reglamento (UE) 1169/2011 dice en su artículo 13.2:
«las menciones obligatorias […] se imprimirán en el envase o en la etiqueta de manera que se garantice una clara legibilidad, en caracteres que utilicen un tamaño de letra en el que la altura de la x, según se define en el anexo IV, sea igual o superior a 1,2 mm.»
Y baja a 0,9 mm solo si el envase tiene menos de 80 cm². Es una cifra: se puede medir con una regla y se puede incumplir.
Para la comida de animales, el Reglamento (CE) 767/2009 dice en su artículo 14:
«deberán presentarse […] de manera bien visible, claramente legible e indeleble» y «en un color, unos caracteres y un tamaño que no oculte ni destaque ninguna parte de la información».
Eso es todo. Ni un milímetro, ni un cuerpo de letra, ninguna medida que se pueda comprobar con una regla. «Claramente legible» lo decide, en la práctica, quien imprime el saco.
Y es justo donde está lo que importa
La composición no va en la parte bonita del envase. Va detrás, a menudo en vertical, y muchas veces repetida en varios idiomas en el mismo espacio. Es el sitio del envase donde más razones hay para encoger la letra y menos para no hacerlo.
Y no es un problema de vista cansada: es un problema de a quién le toca leerlo. Quien compra comida para su perro suele hacerlo de pie, en un pasillo, con el saco en una mano.
Lo que no se arregla leyendo mejor
Aunque la leas entera, la ley permite que ponga «carnes y subproductos animales» sin decir de qué animal. Lo medimos: 19,0 % de las 57.098 composiciones de nuestro catálogo usan un término de categoría en alguno de los tres primeros puestos, y 43,3 % no dicen qué porcentaje llevan del primer ingrediente. El recuento completo está aquí.
O sea que hay dos capas: una, que cuesta leerla; otra, que una vez leída puede no decir nada. La segunda no la arregla ninguna lupa.
Qué hacemos nosotros con la primera capa
Leerla por ti. Escaneas el código de barras y, si el producto está en el catálogo —son 58.691 fichas—, te sale la composición ya transcrita, en la pantalla, en texto que puedes agrandar. Si no está, con una foto de la etiqueta la leemos y la añadimos.
Y en Ajustes hay un selector de tamaño de letra con 4 tamaños. No es el zoom del navegador: escala la app entera —títulos, notas, botones, la barra de abajo— sin que aparezca scroll horizontal, porque todo el texto está en unidades relativas. Está ahí precisamente para el momento del pasillo.
Y una segunda cosa, para no tener que leer nada
Puede que hayas notado que a tu mascota le sienta mal algo concreto —el pollo, el salmón, los lácteos— y que desde entonces le des la vuelta a todos los sacos buscando esa palabra. En la ficha de tu mascota puedes marcarlo una vez, y al escanear te avisamos si el producto lo lleva. Las opciones son estas:
PolloBuey/TerneraCerdoCorderoPescadoHuevoTrigo/GlutenMaízSojaLácteosColorantes
Lo dice en el momento del escaneo, antes de que pagues, y sin que tengas que repasar una lista de treinta ingredientes con la letra del envase. Es una función para socios.
Dos avisos honestos sobre esto. Buscamos esos términos en la composición que declara la etiqueta: si la etiqueta es incompleta o usa un nombre genérico —ese «carnes y subproductos animales» otra vez—, podemos no detectarlo. Y esto no es un diagnóstico: una alergia alimentaria la confirma un veterinario con una dieta de eliminación, no una app.
Por qué contamos esto
Porque la diferencia entre 1,2 mm y «claramente legible» no es un tecnicismo. Es la distancia entre una información que puedes comprobar y una que depende de la buena voluntad de quien imprime el envase.
Cómo puntuamos lo que sí declaran está en la metodología.
Las dos citas están comprobadas en EUR-Lex el 5 de octubre de 2026 — la ley no cambia sola, así que esa fecha es fija. Las cifras del catálogo, medidas el 5 de octubre de 2026.
¿Y la que le das tú?
Escanea el código de barras de su comida y te decimos qué declara, qué calla y qué nota le sale. Gratis y sin instalar nada.
Escanear un producto