Datos · 6 min
El 20 % más caro y el 20 % más barato dan exactamente la misma proporción de comida buena
Publicado el 5 de octubre de 2026
Estás delante del lineal con dos sacos. Uno cuesta el cuádruple que el otro. La pregunta es siempre la misma: ¿el caro es mejor?
Hemos cruzado el precio y la nota de 1596 alimentos secos. La respuesta corta es que casi da igual.
El dato que lo resume
Del 20 % más barato, llegan a 70 puntos
226 de 319
Del 20 % más caro, llegan a 70 puntos
227 de 319
No es una errata: es exactamente el mismo número, un 70,8 % en los dos grupos. Y el caro cuesta 4,4 veces más por caloría (5,45 € contra 1,24 € cada 1.000 kcal).
La curva entera
| Tramo de precio | €/1.000 kcal | Nota media |
|---|---|---|
| El 20 % más barato | 1,24 € | 74,7 |
| 2º quintil | 1,95 € | 76,9 |
| 3º quintil | 2,54 € | 77,5 |
| 4º quintil | 3,35 € | 76,4 |
| El 20 % más caro | 5,45 € | 77,1 |
Hay un escalón, y está solo al principio: del tramo más barato al segundo se ganan tres puntos. A partir de ahí la línea es plana, y el tramo más caro ni siquiera es el mejor.
La correlación entre precio y nota es de 5,1 por cien (0,051 sobre 1). Para hacerse una idea: si el precio predijera la calidad, ese número estaría cerca de 1. Está prácticamente en cero.
Los dos extremos interesantes
En el tramo más barato hay 48 productos que sacan 90 o más: comida excelente a menos de 1,49 € cada 1.000 kcal.
Y en el más caro hay 6 que no llegan a 50. Son pocos, pero existen: pagar cinco veces más no te protege de comprar mal.
Qué mide exactamente nuestra nota (y qué no)
Esto es importante antes de sacar conclusiones. La nota puntúa lo que la etiqueta declara: qué ingredientes nombra y en qué orden, cuánta proteína viene de fuentes identificadas, si hay rellenos, si declara ser un alimento completo. No mide la digestibilidad real, ni la calidad de la materia prima más allá de cómo se declara, ni si a tu perro le sienta bien.
Así que lo que estos datos dicen, exactamente, es esto: pagar más no compra una etiqueta mejor. Que es bastante, porque la etiqueta es lo único que tienes delante en la tienda.
Cómo está hecho, y lo que casi sale mal
Solo entran envases de una unidad. Los packs de ahorro están fuera, y no es un capricho: medimos que salen 1,88 veces más baratos por kilo que los sueltos incluso comparando pesos parecidos. Eso no es economía de escala — es que el precio que nos llega suele ser el de una bolsa mientras el nombre dice el pack entero.
La primera versión de este análisis los incluía. El tramo barato era un 37 % packs y el caro solo un 1 %, así que el extremo barato salía artificialmente bien y la conclusión habría sido un fallo de nuestro propio parseo disfrazado de hallazgo. Lo detectamos porque un pienso alemán de gama media aparecía a 1,54 € el kilo, y esa marca no baja de 2,50.
Por el mismo motivo aquí no hay comida húmeda: de 1371 fichas con precio y peso, solo 26 son de una unidad. No da para decir nada, así que no decimos nada. (Lo que sí sabemos de la húmeda es cuánto cuesta de verdad.)
El baremo, con sus pesos y sus fuentes, está en la metodología.
Medido el 5 de octubre de 2026 sobre 1596 alimentos secos con precio, peso y energía conocidos.
¿Y la que le das tú?
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